Comprender la migración de las almohadillas ferroviarias: las tres causas principales

Las principales causas del desplazamiento de las almohadillas de los carriles de grúa son:

Oscilación lateral de los elementos de fijación del carril: si los elementos de fijación no están correctamente sujetos a la base del carril, o si se desplazan hacia atrás bajo el efecto de cargas laterales cíclicas, se produce una oscilación lateral del carril, lo que permite que este se desplace lateralmente. Esto puede variar entre 0,5 mm en las zonas menos afectadas y 5 mm en las más afectadas. El comportamiento de los elementos de fijación del carril a lo largo de varios ciclos de carga, el diseño de dichos elementos, la calidad de la fabricación y la precisión de la instalación influyen en la flotación lateral. Una instalación correcta, mediante una llave dinamométrica o fijaciones RailLok™ que permiten el uso de llaves de impacto, puede eliminar cualquier desviación inicial y mejorar el comportamiento de las fijaciones bajo carga, reduciendo así la flotación lateral.

Fuerza de sujeción insuficiente: Las ruedas de la grúa generan un «efecto de onda» en el carril, creando una fuerza ascendente justo antes y después de la posición de la rueda. Si la fuerza de sujeción del pie del carril es insuficiente, el carril puede desplazarse hacia arriba, lo que da lugar a un efecto de balanceo y a fuerzas laterales que pueden expulsar la almohadilla o provocar un fallo por fatiga del refuerzo de acero de la misma. Para optimizar la fuerza de sujeción, es esencial seleccionar la combinación adecuada de altura del fijador y longitud de la punta, a fin de garantizar una compresión perfecta de la punta. Los elementos de fijación RailLok™ ofrecen una variedad de alturas y longitudes de punta para adaptarse a diferentes tipos de carril.

Infiltración de suciedad entre la base del carril y la almohadilla de goma: La presencia de partículas de suciedad puede dañar la almohadilla a largo plazo, contribuyendo a su fallo bajo cargas cíclicas elevadas. Este problema es más habitual en aplicaciones de suelo, pero también puede producirse en las vías de las grúas. Las almohadillas RailLok™ tienen una forma patentada de «bigote» que impide que la suciedad penetre entre el carril y la almohadilla.
Es importante señalar que las cargas elevadas y la naturaleza cíclica de la actividad de las grúas son factores dados y no pueden reducirse. Por lo tanto, deben abordarse otras causas fundamentales mediante el uso de un sistema de carriles diseñado de forma óptima, sometido a controles de calidad e instalado correctamente.